Aromaterapia

Aromaterapia para aumentar las defensas

Lic. Adrián Tucci*

La Aromaterapia nos ofrece modos naturales y exquisitos de protegernos contra las enfermedades, combatir algunas infecciones menores y aumentar las defensas.
No dude en emplearla en todas sus formas. Aprovechará sus beneficios y hará más agradable su vida.

Sin duda desde la más remota antigüedad se conocían las propiedades antisépticas de las plantas; abundan los testimonios de las sagradas escrituras de diversos pueblos en los que las llamadas purificaciones con incienso, mirra o romero no tenían sólo un fin religioso, sino también sanitario.
En la Europa medieval asolada por las pestes muchos advirtieron que no se enfermaban los perfumistas y los que trabajaban con especies o con hierbas aromáticas.

En 1630, durante la peste que asoló Toulouse, en Francia, cuatro ladrones se dedicaban a saquear las casas de los enfermos, a las que nadie se atrevía a entrar. Su secreto era un preparado con el que untaban su cuerpo.
Se salvaron de la peste, pero no de la cárcel. Sin embargo fueron prontamente liberados con la condición de que revelaran su fórmula.
Esta consistía en una maceración en vinagre de salvia, tomillo, lavanda y romero.

La investigación histórica demuestra que las pestes se producían sistemáticamente después de grandes hambrunas provocadas por sequías, exceso de lluvias o guerras. La enfermedad se propagaba, entonces, en los cuerpos cuyas defensas estaban debilitadas.

En nuestro tiempo el comercio mundial y la tecnología están en condiciones de compensar la producción de alimentos afectada por los cambios climáticos.
No obstante, nos encontramos ahora frente a un fenómeno nuevo: los virus resistentes que han surgido como consecuencia del uso indiscriminado de los antibióticos.

En EEUU y Japón ya hubo neumonías producidas por virus contra los cuales no actúa ningún antibiótico conocido. Y en estos últimos meses nos acecha el fantasma de la neumonía atípica que se propaga desde China cada día más.

En nuestro país hemos padecido durante los inviernos de los años anteriores gripes y bronquitis con altas fiebres, cuya causa se atribuye a microbios mutantes.
Ya los científicos advierten acerca del abuso de los antibióticos, en el que incurren no sólo los pacientes sino también los médicos.

Hoy en día sabemos por las investigaciones de laboratorio que los aceites esenciales son sumamente valiosos para prevenir y tratar las enfermedades infecciosas, por los siguientes motivos:
1) Combaten los virus, bacterias y hongos matándolos o inhibiendo su reproducción.
2) Estimulan el sistema inmunológico.
3) A diferencia de los antibióticos no facilitan la aparición de cepas resistentes y además respetan la flora intestinal como así también otras bacterias benéficas que proliferan en la piel y otras zonas del cuerpo.

Prácticamente todos los aceites esenciales son activos contra ciertos organismos infectantes, pero los de más amplio espectro son lavanda, romero, eucaliptus, tea tree, bergamota y enebro.
Tea tree es el que más estimula el funcionamiento del sistema inmunológico.

CÓMO UTILIZARLOS

Eucaliptus :
una emulsión en agua de aceite esencial, al 2% ( 1 gota cada 2ml., aproximadamente ) mata el 75% de los estafilococos en el medio ambiente. Se ha comprobado su acción contra los virus de gripe A y A2.
También es efectiva la tradicional ollita hirviendo con hojas, frutos y ramitas, ya que aceite esencial se encuentra en la totalidad del árbol.

Lavanda :
útil para las infecciones de la piel y para el acné.

Bergamota : infecciones bucales, de las encías y aftas en forma de buches. Utilice una gota en un vaso de agua, mezcle bien antes de usar.
Para el prurito vaginal, en baños de asiento y duchas vaginales. Hasta 5 gotas diluidas en agua.

Tea tree : refuerza el sistema inmunológico. Actúa contra hongos, bacterias y virus. Se usa en inhalaciones para resfríos y catarros o puro sobre herpes y verrugas. También en cremas antihongo. Emplee aceites esenciales en el hornillo o pulverizándolos diluidos en agua, para desinfectar ambientes. También en el baño como alternativa a la lavandina u otros limpiadores contaminantes que afectan las vías respiratorias.

No estamos proponiendo aquí la aromaterapia como la mejor opción, ni tampoco pretendemos reemplazar la consulta médica; simplemente destacamos la importancia de esta antigua ciencia en la prevención y su empleo para procesos infecciosos en los que el uso de los antibióticos sería abusivo.

Desodorizar y desinfectar una casa con aceites esenciales o usarlos en cremas y perfumes personales no sólo levanta nuestras defensas sino que también crea una atmósfera fragante y armoniosa.