La aromaterapia es una técnica milenaria que goza de un importante prestigio en el mundo de la medicina y de la cosmética. El secreto de la difusión y el éxito que tiene en la actualidad se debe a que los aceites esenciales actúan a dos niveles.

Físico: Su complejidad molecular los convierte en un elemento con multitud de aplicaciones terapéuticas. Los aceites esenciales son químicamente complejos -un aceite puede contener entre 50 y 500 sustancias químicas diferentes- y poseen un gran número de propiedades medicinales. Pueden dilatar o constreñir los vasos sanguíneos, servir como sedantes o estimulantes, y actuar sobre las glándulas suprarrenales, los ovarios, la tiroides o en el proceso de digestión.

Emocional: Los aromas que desprenden los aceites esenciales naturales tienen efectos relajantes y sedantes sobre la mente, el cuerpo y el espíritu. La percepción del olor va directamente al hipotálamo, que es el principal regulador de las actividades corporales. En esta parte del cerebro también esta el centro del aprendizaje, la memoria y las emociones. Por este motivo es normal que los aromas que percibimos puedan desencadenar automáticamente emociones y recuerdos.

¿Cómo utilizar los aceites esenciales?

Baños aromáticos: Con 5 o 6 gotas de la mezcla de aceites esenciales añadidas al agua del baño para reducir el estrés o mejorar ciertos problemas cutáneos.

Masaje: Se mezcla una cucharada de aceite vehicular o portador como es el aceite de girasol, con 5 gotas de aceites esenciales elegido y se aplica con un ligero masaje.

Vaporizaciones o inhalaciones: En un difusor de agua coloque 4 gotas de aceite esencial y caliente a fuego moderado, el aceite esencial con el calor se difumina en el aire creando un ambiente aromatizado. Un método clásico es poner en el agua hirviendo 4 gotitas de una mezcla de aceites esenciales especialmente escogidos para la persona que recibe el tratamiento, la cual se tapa la cabeza con una toalla y aspira el vapor por la nariz. Este método es muy bueno para el tratamiento de problemas tales como sinusitis, congestión nasal, dolor de cabeza como también problemas del cutis.

Compresas calientes o frías: Se preparadas añadiendo de 3 a 5 gotas de la mezcla de aceites esenciales individualmente seleccionados en un lienzo empapado en agua caliente o fría dependiendo del tipo de desequilibrio que se quiera tratar.