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DIME CÓMO ERES Y TE DIRÉ CÓMO DEBES PERFUMARTE

Lic. Adrián Tucci*

En la Antigüedad se sabía que perfumarse era mucho más que oler bien.
Para los griegos, los romanos y los egipcios el perfume era el espíritu de las plantas, concepto que no deberíamos menospreciar sino intentar revalorizar desde la óptica de los últimos conocimientos científicos.

Los aromas naturales aumentan los niveles de las endorfinas, que son las sustancias que produce el cerebro para neutralizar el dolor e inducir a una sensación de bienestar.

El Profesor Paolo Rovesti de la Universidad de Milán comprobó en los años sesenta, el efecto terapéutico de los aceites esenciales sobre pacientes histéricos y deprimidos. Para la depresión utilizó limón, naranja, jazmín, ylang-ylang y sándalo. Para la ansiedad: bergamota, nerolí, petit grain, lavanda, mejorana y rosa.

En la actualidad, algunas empresas de Japón han experimentado que sus empleados cometen menos errores, tienen un mayor rendimiento y un mejor estado de ánimo cuando se difunden aromas florales a traves del sistema de aire acondicionado.

Los antiguos, cuando hablaban del espíritu de las plantas, se reverían a la parte más sutil, a la que afecta al espíritu humano. Así los griegos plantaban cipreses en los cementerios, cuyo aroma tiene un efecto antidepresivo, en los funerales de los faraones egipcios se quemaban toneladas de incienso que ayuda a lograr serenidad y a cortar con el pasado y en los banquetes de los emperadores romanos llovían pétalos de rosas sobre los convidados para inducir a un clima emocional alegre y placentero.

Nuestra cultura de personas de ciudad nos impide creer en los efectos que pueden producir las sustancias naturales. Hemos fabricado una segunda naturaleza artificial y aséptica y desdeñamos la idea de que un jardín, que es una conjunción estética de belleza, aroma y color, pueda curarnos y equilibrarnos.

Para quienes no tenemos esta posibilidad, podemos recibir el espíritu terapéutico de las plantas en nuestros lugares de trabajo o en nuestros departamentos mediante el maravilloso empleo de los aceites esenciales. Es agradable, armonizante y, por qué no? Muy divertido.

PERFUMES A MEDIDA
Antaño lujosos y caros, hoy en día los aceites esenciales están al alcance de todos y con conocimientos de aromaterapia podemos crear el perfume que conviene a nuestra personalidad o a nuestro estado de ánimo.

Se pueden usar unas gotitas del aceite esencial puro en el pelo o sobre la ropa. Diluidos en alcohol quedan como un perfume comprado. También es oportuno usarlos en hornillo, baño de inmersión, baños de pies, etc. Es importante que se empleen productos naturales y no sus imitaciones químicas, pues estas últimas carecen de propiedades terapéuticas.

Veamos a continuación algunas efectivas sinergias:

  • Lavanda, romero y bergamota logran una mezcla equilibrada, una colonia para una mujer tradicional y prolija.
  • Rosa, con geranio e ylang-ylang es adecuada para el encanto y la seducción
  • Lavanda: Es un perfume neutro, fresco y tranquilizante
  • Manzanilla: también tiene un efecto sedante, armonizador y es más apto para una personalidad cándida, ingenua y juvenil
  • Incienso y sándalo con ylang-ylang: da un aire atractivo, sensual y misterioso
  • Lavanda: para un hombre evoca prolijidad, limpieza y serenidad. En cambio romero es afrodisíaco
  • Sándalo con geranio: es exquisito y acorde a la seducción masculina
  • Nardo con un poco de sándalo y una pizca de canela:queda bien en un hombre sensible, pensante, inclinado a las artes y las letras
  • En cambio ciprés con un dejo de cedro: es apropiado para un profesional o empresario pues otorgan un aire de seriedad:Utilice romero, ciprés o naranjo
    cuando se sienta cansado
  • Alabahaca o menta: en los estados de confusión
  • Mejorana: es lo más indicado cuando sentimos una profunda tristeza con una sensación de frío en el alma
  • Lavanda, manzanilla, bergamota o nerolí: para quienes necesitan calmarse y tranquilizarse

Y si se animan a una experiencia realmente transportadora, aspirar el humo de la resina del incienso no sólo relaja y seda sino que nos eleva a un estado meditativo con gran facilidad

* DIRECTOR DEL INSTITUTO ARGENTINO DE TERAPIAS NATURALES